SHARE en los medios
   
 

SHARE en los medios

Desigualdad económica, de género, y de salud en Europa

Un 14 % de las personas mayores de 65 años en Europa tienen alguna discapacidad y son los países del Este y de centroeuropa los que tienen una prevalencia más alta, según un estudio de la Universidad de Vic (UVic-UCC) sobre la discapacidad en ancianos y las diferencias entre regiones europeas.

Las mujeres en Europa viven más años que los hombres pero con menos felicidad

Los europeos del norte son más ricos y más sanos, aunque los ciudadanos del sur son más longevos según los datos de SHARE. Los mismos datos también revelan que Europa es un continente económica y socialmente desigual. Los mayores problemas se han detectado en Polonia, Grecia, Italia y la República Checa, donde muchas personas de la tercera edad apenas logran llegar a fin de mes. Además, en el sur de Europa, los más ricos tienen el doble de posibilidades de acceder a los servicios de atención a la dependencia que los más pobres.

Salud y calidad de vida en España

Un estudio publicado en 'Health Affairs' sobre 10 países europeos analiza el reto que supone tratar las enfermedades crónicas en el continente más envejecido, cuyo impacto ha aumentado en la última década. El 39,9% de los españoles mayores de 50 años conviven con dos o más enfermedades, una cifra que se incrementó un punto porcentual entre 2006 y 2015, según refleja el análisis sobre “Multimorbilidad y resultados sanitarios en adultos mayores en 10 Sistemas Sanitarios europeos 2006-15”, que se publica en la revista Health Affairs.

Los hijos generan felicidad, cuando se van de casa. Los hijos aumentan el bienestar general de sus padres, pero cuando han partido de la vivienda familiar, según observó un estudio de la Universidad alemana de Heidelberg difundido por la revista especializada "Plos One".

La salud y la calidad de vida a partir de 50 años figura entre las peores de Europa. Los españoles tienen una salud física y mental peor que las de nuestros vecinos. Los datos muestran que los ancianos españoles no son tan felices como creíamos.

Los datos de SHARE también sirven para construir índices de salud comparables entre países: la Organización Mundial de la Salud (OMS) dedica una parte importante de su informe mundial sobre el envejecimiento y la salud  a los datos de SHARE. Entre otros, comparan la multimorbilidad (presencia de dos o más enfermedades crónicas), o la fuerza de prensión, entre los países de SHARE. El informe completo se puede visualizar en el siguiente link: Informe mundial sobre envejecimiento y la salud.

Gastos en salud

Los españoles mayores de 50 años emplean un 68,7 por ciento de su gasto privado de salud en medicamentos, según constatan los resultados de SHARE en 11 países europeos.

Uno de los hallazgos de la encuesta SHARE es que los profesionales sanitarios no tratan de manera sistemática a sus pacientes de acuerdo a las metas planteadas por las guías de hipertensión arterial de las Sociedades Europeas de Hipertensión y de Cardiología (ESH-ESC, según sus siglas inglesas). Esto tiene especial importancia ya que la falta de control de la hipertensión es uno de los principales factores de gasto sanitario. Sólo en Europa se calcula que la salud cardiovascular supone un coste de más de 190.000 millones de euros al año.

En el estudio sobre las “Proyecciones de gasto público en cuidados de larga duración en la Unión Europea (2007-2060)” realizado por Virginia Alonso Albarrán se analiza cómo la Unión Europea (UE) se enfrenta al reto del envejecimiento de la población ante el progresivo aumento de la esperanza de vida con una baja fertilidad, con un notable impacto sobre las finanzas públicas al incrementar los gastos públicos en pensiones, sanidad y cuidados de larga duración.

El papel de los abuelos en la sociedad

El apoyo familiar y las relaciones sociales están vinculadas con el estado de salud de la población europea de más de 50 años. En general, vivir en pareja, mantener contactos con miembros de la familia, cuidar de los nietos y mantenerse activo en el tiempo libre están asociados a un mejor estado de salud. Esta es una de las conclusiones principales de la investigación “Articulación entre las relaciones familiares y sociales y la discapacidad en Europa” realizada por Laura Lorenzo Carrascosa.

Un tercio de las abuelas -más de un millón- y una cuarta parte de los abuelos españoles cuidan a sus nietos al menos una vez a la semana y mantienen una relación intensa con la familia.

Otras investigaciones sobre el envejecimiento y jubilación

Boletín sobre envejecimiento:

Los datos de SHARE también han sido utilizados para una colección de estudios económicos realizada por Caixa Bank sobre “La generación de la transición: entre el trabajo y la jubilación” de Víctor Pérez-Díaz y Juan Carlos Rodríguez.

Sobre la formación financiera de los ciudadanos

La formación financiera de los ciudadanos y la información con la que cuentan pueden determinar en gran medida las decisiones que se toman en una unidad familiar sobre aspectos tan importantes como el plan de pensiones. Desde el conocimiento, los inversores formados pueden decidir cuál es el nivel de riesgo y rentabilidad que les conviene. Para analizar el grado de conocimiento financiero de los europeos se ha utilizado SHARE.

El impacto de la II Guerra Mundial en la salud de los supervivientes

Los supervivientes tienen más riesgo de sufrir diabetes, depresión y problemas coronarios. Un grupo de expertos (economistas) de la Universidad de Munich ha analizado los efectos de esta guerra seis décadas después y ha visto que el hecho de haberla vivido aumenta las probabilidades de sufrir enfermedades físicas y trastornos mentales. Así lo remarca un estudio publicado en la revista Journal Review of Economics and Statistics.

Infancia y salud adulta


El estatus socio-económico durante los primeros años de vida es fundamental para la educación y la salud adulta. Una investigación realizada por investigadores de la Universidad Pompeu Fabra demuestra que la situación durante los primeros años de vida de las personas (especialmente la relativa al estatus socioeconómico) influye de manera decisiva en la educación, en la trayectoria vital y en la salud durante las etapas posteriores.